jueves, 14 de noviembre de 2019

Ejercicio de Elaboración de Escenarios (Estrabou - Kippes - UTrera)

ESPECIALIZACIÓN EN INTELIGENCIA ESTRATÉGICA Y CRIMEN ORGANIZADO.
ENI - UBA

PLANEAMIENTO ESTRATÉGICO
EJERCICIO ELABORACIÓN DE ESCENARIOS
Alumnos: ESTRABOU, MARTÍN - KIPPES, ALEJANDRO - UTRERA, FACUNDO
Profesor: José María Condomí Alcorta

Tema de Estudio: evolución histórica de la Defensa Nacional

En Argentina las Fuerzas Armadas son el instrumento militar del Sistema de Defensa
Nacional. Desde la década del 80 dicho sistema viene experimentando profundas transformaciones siendo uno los principales fines de dichas transformaciones asegurar la conducción política del Sistema de Defensa Nacional (1) (2) . Tres son las variables que mejor explican el impacto de estas transformaciones: el presupuesto asignado a la Defensa, la cantidad de miembros de las FFAA y la Doctrina-Marco Normativo.

Variables elegidas:

  1. Presupuesto: Gasto en Defensa como porcentaje del PBI
  2. Personal de las FFAA
  3. Doctrina – Marco Normativo

Periodo de análisis de las tendencias:

  1. Inicio: final de la década de los noventa (Fines ’90)
  2. Corte: año 2010
  3. Fin: actualidad

Evolución histórica

A fines de los ‘90, el presupuesto (3) destinado a la defensa era de 1.2% del gasto público, con un Estado cuyas erogaciones en general para sus distintas áreas era relativamente bajo.

Una década después, bajo una administración gubernamental diferente, el presupuesto representaba el 0,81% del gasto público, mientras que para el año 2018, el presupuesto destinado a la defensa nacional era del 0,85%.

El personal (4) de las Fuerzas Armadas se mantuvo estable y no se observan variaciones significativas. A finales de los ‘90 las FFAA contaban con 101.740 miembros, mientras que para el año 2010, hubo solo un incremento de 3.000 miembros más. En la actualidad el número apenas supera los 105.000 miembros.

En materia legislativa, el concepto de defensa nacional en Argentina se ha diferenciado de
la seguridad interior. La ley de defensa nacional durante el final de la década del siglo XX, tenía como concepción el uso de las FFAA de manera disuasiva o efectiva para enfrentar agresiones de origen externo. Luego, eso se modificó, por lo que al año 2010 el concepto de defensa sólo se restringía al uso de las FFAA ante agresiones de origen externo de otras fuerzas armadas de otros estados. En el año 2016, la defensa nacional vuelve a ampliar su objeto al establecer que las FFAA actúan en forma disuasiva o efectiva ante agresiones extranjeras de origen externo no exclusivamente estatal. (5)

Situación actual

Tal como reflejan las variables, la política de defensa nacional no es una prioridad ni una política de estado con un fin determinado.

El presupuesto es bajo en comparación al resto de las áreas estatales en un contexto donde el gasto público aumentó significativamente. Asimismo la mayor parte de las erogaciones están destinadas a gastos corrientes, de manera que dificulta la capacidad de inversión y desarrollo de áreas estratégicas para la defensa nacional.

En cuanto al número del personal, representa menos del 0,6% de la fuerza laboral del país se mantiene estable sin variaciones. Sin embargo, sumado a la restrictiva ley de defensa nacional y sus decretos reglamentarios, se observa un acentuado crecimiento de las fuerzas de seguridad federales que absorben más funciones y presupuesto debido a las
posibilidades y oportunidades que la ley le permite.

La defensa nacional y su instrumento militar se encuentra estancada y desjerarquizada, con poca capacidad de acción y sin un horizonte claro.

Escenario tendencial A (5 años)

La ausencia de hipótesis de conflicto y la falta de planificación sobre el rol de las FFAA en el sistema de defensa nacional en un contexto globalizado genera desinterés a los decisores políticos sobre esta temática. El gasto público en materia de defensa se mantendrá por debajo del 1% del presupuesto, siendo uno de los más bajos de la región.
Efecto:
La falta de presupuesto, del cual gran parte es destinado a gastos corrientes continua con  el desmantelamiento y desinversión de las FFAA, deteriorando aún más sus capacidades militares.

No existen grandes incentivos ni grandes campañas de difusión para el ingreso a las FFAA por lo que el números de efectivos se mantiene estancado.
Efecto:
La baja participación de las FFAA en acciones concretas y la caída de su presupuesto ocasionan mayor desinterés en potenciales ingresantes que optan por las Fuerzas de Seguridad.

Los conceptos jurídicos de defensa nacional no tienen cambios ni modificaciones significativas. La dirigencia política y sociedad mantienen una postura de distancia con las FFAA, por lo que sus funciones son limitadas a la respuesta ante una agresión externa.
Efecto:
Las limitaciones legales aíslan más a las FFAA, desperdiciando sus capacidades y funciones para hacer frente a las denominadas guerras híbridas propias del siglo XXI.

Escenario Evento de ruptura A

La PNA intenta identificar dos buques pesqueros que se encuentran dentro de la zona económica exclusiva. Ambos buques pesqueros intentan evadir la acción y se inicia  una persecución que tiene por resultado el hundimiento de uno de los pesqueros y la captura del segundo. Durante la persecución un tercer buque pesquero al intentar interponerse entre los pesqueros y la PNA le causa daños. El país de origen de los pesqueros reclama la inmediata liberación del buque y de sus tripulantes de lo contrario amenaza con enviar en el futuro buques militares para proteger sus intereses.

  • Argentina negocia de manera pacífica ya que entiende que no tiene la capacidad militar para hacer frente a un conflicto armado.
  • El gobierno comprende la necesidad de desarrollo, inversión y planificación que necesitan las FFAA para garantizar la defensa nacional. Se vuelve a trabajar con “hipótesis de conflictos”. Por lo tanto aumenta el presupuesto en defensa a niveles de los años noventa. (Impacto alto).
  • La sociedad civil se involucra en la causa y despierta el sentimiento nacionalista. Hay un aumento moderado/leve de las inscripciones para ser personal de las FFAA. (Impacto bajo) 
  • El conflicto incentiva a revisar el marco normativo de las leyes de defensa nacional y seguridad interior. Se establece una comisión especial para la reforma y modernización de ambas leyes. (Impacto alto)


Enlaces y fuentes:

  1. Argentina, Brasil, defensa: La evolución de las doctrinas, normas y estructuras de defensa en ambos países en las últimas cuatro décadas. José Manuel Ugarte (p. 243)
  2. Libro Blanco de la Defensa 2010. República Argentina - Ministerio de Defensa, 2010. (p.73)
  3. Fuente: https://datos.bancomundial.org/indicador/MS.MIL.XPND.GD.ZS
  4. Fuente: https://datos.bancomundial.org/indicator/MS.MIL.TOTL.P1
  5. Ley de Defensa Nacional N° 23.554 (1988). Ley de Seguridad Interior N° 24.059 (1992). Decreto Nº727/2006. Decreto 683/2018.
Anexo:




martes, 10 de septiembre de 2019

Presupuesto para la Defensa Nacional

Muchas veces nos preguntamos que ha sucedido con las FFAA y su presupuesto, pues bien, hoy encontré este artículo que muestra a las claras el porque hoy las mismas están al borde de la obsolescencia y nuestro país en la indefensión.

Gasto Público en Defensa.
Expansión / Datosmacro.com

El gasto público en defensa en Argentina disminuyó 1.080,3 millones en 2018, es decir un 19,57%, hasta 3.782,3 millones de euros, con lo que representó el 2,05% del gasto público total.

En 2018 Argentina descendió en la tabla que compara los países por la cuantía que dedican a defensa, ha pasado del puesto 34 al 41. Más importante es su posición en el ranking de gasto público en defensa respecto al PIB, en el que ha mantenido su posición en último puesto del ranking, ya que, curiosamente, es el país con menos gasto en defensa en relación a su Producto Interior Bruto.

En cuanto al porcentaje que supone la inversión en defensa respecto al presupuesto gubernamental (gasto público), Argentina se encuentra en el puesto 143.

En 2018, el gasto público per cápita en defensa en Argentina fue de 85 euros por habitante. En 2017 fue de 110 euros, luego cayó un 22,73%, 25 euros por persona. En la actualidad, según su gasto público en defensa per cápita, Argentina se encuentra en el puesto 74 de los publicados.

La tabla de la parte inferior de la página muestra la evolución del gasto público en defensa. En 2018, Argentina dedicó el 2,05% de su gasto público total a defensa, mientras que el año anterior había dedicado el 2,06%, cinco años antes el 2,23% y si nos remontamos diéz años atrás el porcentaje fue del 2,48% del gasto publico, es decir, la proporción destinada a defensa ha caído en los últimos años.

En 2018, el gasto público per cápita en defensa en Argentina fue de 85 euros por habitante. Se trata del gasto total dividido entre todos sus habitantes, independientemente de que sean estudiantes o no y de la edad que tengan. En la actualidad, según su gasto público en defensa per cápita, Argentina se encuentra en el puesto 74 de los 165 publicados.

Argentina - Gasto Público Defensa
(1) millones de euros
(2) porcentaje del gasto público
(3) Porcentaje del PBI
(4) gasto en Defensa per cápita

---------------(1)---------- (2)-------- (3)------ (4)

20183.782,32,05%0,85%85€
20174.862,62,06%0,86%110€
20164.094,61,95%0,81%94€
20154.937,32,06%0,85%114€
20143.734,52,26%0,88%88€
20133.856,02,23%0,84%91€
20123.546,12,13%0,78%85€
20112.899,32,19%0,76%70€
20102.611,32,44%0,81%64€
20092.122,92,57%0,89%53€
20081.890,02,48%0,76%48€
20071.664,32,68%0,79%42€
20061.460,72,96%0,79%37€
20051.356,03,47%0,85%35€
20041.168,53,84%0,88%31€
20031.295,64,31%1,06%34€
20021.172,14,47%1,09%31€
20013.851,84,01%1,18%104€
20003.837,24,07%1,15%104€
19993.522,94,29%1,22%97€
19984,39%1,14%
19974,52%1,14%
19964,89%1,24%
19955,76%1,47%
19949,78%1,46%
19939,96%1,42%
199212,05%1,42%
199113,45%1,51%
199014,05%1,45%

martes, 20 de agosto de 2019

Una derrota ¿sorpresiva?

Tal vez uno de los mayores aciertos del estratega es sorprender al adversario y uno de los mayores errores es dejarse sorprender. La sorpresa es fruto de velar las propias intenciones y engañar exitosamente al adversario, logrando entonces uno de los mayores activos del estratega: la libertad de acción. En otras palabras, darle a ese adversario la posibilidad de establecer el cuándo, dónde y cómo. ¿Cómo se logra? De SunTzu, hasta nuestros días, poco han variado los consejos y advertencias respecto de este estratégico tema para aquellos que deben enfrentar un adversario o un enemigo en el ámbito político o militar. El conocerse a sí mismo y conocer a quién nos enfrenta es sin dudas uno de ellos. Pero tan importante como esto es analizar en profundidad qué podría suceder y cuáles podrían ser las consecuencias de que suceda, tanto las que son preferibles (oportunidades) como aquellas que se deberán evitar (riesgos), y para ello hoy es posible emplear herramientas tales como la anticipación estratégica que nos facilitará estudiar de antemano distintos escenarios que a su vez nos permitirán fijar objetivos de largo plazo y planificar en términos estratégicos. El planeamiento estratégico considera al adversario y sus posibles respuestas ante nuestras acciones. No se establece una única solución al problema, cada escenario, cada respuesta del adversario y del entorno pueden modificar los propios objetivos y los planeamientos para alcanzarlos. Entonces no se trata de establecer qué sucederá, muy por el contrario, el decisor tendrá a su disposición un análisis de lo que podría suceder.

El gobierno pareciera haberse dejado sorprender desde el inicio de la crisis, punto de inflexión de la opinión pública, no solo por las circunstancias externas que dieron origen a la misma así como por la reacción de la oposición a esos episodios y a las soluciones que se implementaron. También cometió un segundo error grave desde el punto de vista de la Estrategia: olvidó el carácter paradojal de la misma. Lo que ayer fue bueno y me permitió la victoria, hoy puede ser malo y llevarme a la derrota. Los estrategas del gobierno insistieron con acciones que fueron exitosas en su momento pero que al ser reiteradas, dejaron de causar efecto. Me refiero a colocar a la ex-presidente como único adversario y enfocarse en aspectos éticos de su gestión. Imaginaron que la ex presidente nunca cedería el protagonismo y que el electorado siempre tendría como prioritario el aspecto ético más allá de cualquier otra consideración. Pero Cristina Fernández los sorprendió corriéndose del foco de la atención pública y designando como candidato a quien la hubo de criticar en cuanto ocasión tuvo, sin votos propios pero un operador reconocido por la mayor parte del arco opositor y sin relación directa con la corrupción. La reacción del gobierno fue buena pero tardía, había perdido la iniciativa que no volvería a recuperar hasta el presente. De ahora en más solo reaccionó ante los cambios que inexorablemente lo empujaron a la mayor derrota de su breve historia en el orden nacional.

El enfoque que tan buen resultado hubo de dar en la elección presidencial y en la de medio término dejó de ser efectiva, es más, es probable que haya resultado contraproducente puesto que el impacto de la crisis ya resultaba importante para buena parte de la sociedad y en especial para aquellos que confiaron en que con su voto habrían colaborado en cambiar la realidad política del país. Lamentablemente las consecuencias de la crisis resultaron más allá de las posibilidades de control del gobierno que, a su vez, no supo dar las respuestas que esperaba la ciudadanía. Se insistió en hacer foco en los “deslices éticos” de la ahora candidata a vice-presidente pero solo se implementaron tibias medidas económicas mientras se acudía al FMI considerado históricamente por buena parte de los argentinos como uno de los grandes responsables de sus desventuras económicas. Podría decirse que el gobierno no supo advertir que para buena parte de la sociedad “heladera mata ética”. A la falta de anticipación y planeamiento estratégicos se sumaron entonces errores groseros en la percepción de la realidad cotidiana de millones de personas. 

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Podría agregar que el estilo de conducción del presidente, un liderazgo "light", que se reflejó en toda la administración pública, fue uno de los factores del éxito inicial y seguramente hubiera continuado siendo efectivo si las tendencias iniciales hubieran seguido siendo favorables en los aspectos políticos y económicos, sin embargo cuando las condiciones cambiaron el estilo de liderazgo no lo hizo, a pesar de que nuestra historia nos muestra con una fuerte inclinación al liderazgos fuertes, con presencia y determinación. Las medidas han de tomarse con decisión, sin dudas ni dilaciones, aún cuando se le debe pedir al pueblo "sangre, sacrificio, sudor y lágrimas".
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A principios del siglo XIX el militar y filósofo alemán Carl von Clausewitz en su libro "De la Guerra" dejó en claro que esta era demasiado importante para dejársela a los militares puesto que se trataba de un hecho político con fines políticos. Bien puede trasladarse esta poderosa idea a muchos de los temas de gobierno en la actualidad, por ejemplo en la economía. Si parafraseamos a Clausewitz podríamos decir que esta es demasiado importante para dejarla en manos de economistas puesto que la misma es solo un instrumento para dar cumplimiento al mandato fundacional del Estado Nacional, presente en el Preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina: "promover el bienestar general".

viernes, 12 de julio de 2019

Ignorancia activa

Que el periodismo en general no está preparado en las cosas de la Defensa Nacional es una verdad que nadie puede negar. Esta carencia se pone peor cuando se ingresa en el vasto y complejo campo del equipamiento militar en el que salvo que se tenga experiencia y/o conocimiento directo es muy probable que los chapuceros terminen cometiendo errores infantiles. Pero hay límites, límites que tienen que ver más con cultura general que con temas militares. El caso que les presento es de tan burdo, patético. Este "cronista" no distingue la diferencia entre un avión y un helicóptero y relata algo que aprendió de memoria y, lamentablemente, no recuerda bien.




jueves, 11 de julio de 2019

Anticipación Estratégica en la Defensa Nacional


La verdadera finalidad no es tanto buscar la batalla, sino alcanzar una situación estratégica tan ventajosa que, por sí sola no lleva a la decisión, la continuación por la batalla la asegura. Liddell Hart
Dos conceptos han caracterizado el pensamiento en lo que hace a la Defensa Nacional de políticos y medios periodísticos desde el retorno a la Democracia hasta estos días. En primer lugar, destacado por cierto, es una notable ignorancia en los temas que hacen a la Defensa Nacional, a la industria para la Defensa y a las razones que hacen necesarias a las FFAA. En segundo lugar el concepto que sostiene que las FFAA ya no son necesarias puesto que nuestro país se encuentra en una región de paz y que las guerras tradicionales no tienen lugar en el siglo XXI por lo que solo deben ocuparse de las nuevas amenazas.
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Desmontar cada una de estas falacias llevaría la redacción de al menos un libro. Nuestra intención es relacionar las políticas estratégicas de largo plazo que debe formular el Estado con una herramienta fundamental para formular dichas políticas, la “Anticipación Estratégica”.

En un principio es necesario afirmar que tanto “el Sistema de Defensa como su Instrumento Militar se justifican a partir de la existencia misma del Estado y no de la definición de determinado escenario temporal y sus correspondientes amenazas, y que su esencia se relaciona con el eventual ejercicio del monopolio de la fuerza para la resolución del conflicto en toda su gama, desde la crisis hasta la guerra o el conflicto armado internacional, según lo disponga el PODER EJECUTIVO NACIONAL.” (Considerandos del Decreto 683/2018)

Hoy en día la política y el periodismo hacen hincapié en las “nuevas amenazas” y solo en ellas dado que en las próximas décadas podría excluirse por completo la necesidad de fuerzas armadas “convencionales” porque no habrá conflictos entre Estados, estos serán reemplazados por las amenazas del narcotráfico y el terrorismo en sus múltiples formas.
Esta particular visión de un futuro único e improbable lleva a concluir que no serán necesarios en un futuro tanques, aviones supersónicos, cañones de grandes calibres o buques de guerra de gran porte. Solo habrá que custodiar la frontera norte o la milla 201 en nuestro mar austral.

Las nuevas amenazas son reales pero de ninguna forma son las únicas o excluyen a las tradicionales si consideramos el largo plazo. Ambas coexisten y se superponen aumentando el nivel de amenaza global y los riesgos a futuro de un Estado que ha renunciado en los hechos al poder militar.

Extrapolar sine die la situación de los últimos años asumiendo que no habrá cambios en el futuro en los intereses de los distintos actores regionales y que no habrá nuevos actores extra-regionales que puedan satisfacerlos por la vía de acciones o amenazas de acciones es ser irresponsable para con uno de los mandatos fundacionales del Estado Argentino: “proveer a la defensa común”.

La historia reciente ha demostrado que aún en nuestra América del Sur como en el contexto internacional organizaciones de nivel para-estatal han amenazado la existencia misma de Estados que no supieron o no pudieron combatirlas adecuadamente en sus inicios por falta de medios, decisiones políticas equivocadas o incluso por no valorarlas en toda su magnitud. Las FARC, Al Qaeda o el ISIS son algunas de ellas aunque de ninguna forma la realidad se agota en estos ejemplos.

En cualquier análisis ha de tenerse en cuenta que si bien las capacidades militares de un Estado pueden prolongarse  durante prolongados períodos de tiempo  las intenciones de sus gobernantes pueden ser en extremo volátiles y que los que hoy suman mañana pueden restar sobre todo si advierten que es grave el grado de indefensión del Estado con intereses contrapuestos a los suyos.  En ese sentido Flavio Vegecio es su “Epitoma rei militaris” (Siglo IV) nos dejó una interesante enseñanza: “ Si vis pacem, para bellum” (Si quieres paz prepárate para la guerra).
  
La pregunta que muchos se hacen es si puedo esperar hasta que la amenaza de un conflicto que ponga en riesgo nuestros intereses para recién entonces tomar las decisiones ineludibles para incrementar el poder militar. Sería tarde.

Si tomamos en cuenta los plazos que son necesarios para formar los recursos humanos que son la base de las FFAA advertiremos que, ya sea en nuestro país o en la enorme mayoría de los países que cuentan con fuerzas armadas, formar un oficial superior toma entre 30 y 35 años período en el cual el oficial ganará la experiencia que le permitirá conducir a sus hombres tanto sea en el plano táctico como en el estratégico.  La guerra se ha vuelto más compleja en muchos sentidos, ya no se trata de un general que espada en mano peleaba al frente de su ejército a puro valor y una cuota imprescindible de ingenio. Hoy los conflictos armados requieren militares formados en múltiples campos.

Asimismo, el equipamiento de las fuerzas armadas del presente y de los años que vienen es siempre caro, ya no se compra solo buques, aviones o tanques, la tecnología los ha transformado en sistemas de armas complejos construidos con materiales y electrónica que les permiten desempeñarse en un campo de combate cada día más sofisticado. Por lo tanto cuando se adquieren sistemas de armas que deban a hacer frente a los desafíos del SXXI debe tenerse muy en cuenta al menos dos aspectos.

En primer lugar que los tripulantes de esos sistemas de armas deben capacitarse en forma intensa y extensa para poder utilizarlos en todo su potencial, proceso que conlleva tiempo y presupuesto. Y si bien los avances en la informatización de los elementos de capacitación permiten utilizar simuladores que abaratan la instrucción es necesario destacar que ningún simulador puede reemplazar por completo la experiencia de campo que cualquier militar debe tener: volar durante un ejercicio, navegar en aguas agitadas o disparar con el arma principal de un tanque y mecanizar los procedimientos técnicos dado que esa vivencia permitirá que el operador tenga más tiempo para tomar decisiones tácticas.

Asimismo, los altos costos de compra de los sistemas y de los repuestos para operar en los primeros tiempos deberán ser amortizados en el mayor tiempo posibles para que dichos equipos no caigan en una obsolescencia que los haga inútiles en el campo de batalla contra un enemigo con equipamiento más moderno, es por ello que al momento de la compra será necesario tener en cuenta que periódicamente habrá que actualizarlos para que la inversión realizada en equipamiento e instrucción mantenga su potencial durante un prolongado período. 

Hoy la guerra se pelea al mismo tiempo en el ámbito terrestre, aéreo, marítimo, espacial y cibernético. La capacidad de daño del enemigo se ha diversificado de formas que un general de hace 100 años atrás no hubiera si quiera imaginado. Sin embargo en este aspecto es necesario recordad las palabras de Publio Cornelio Escipión: "Proeliis parta sunt, ferro et viribus, sed bella parta caput"(Las batallas se ganan con espadas y fuerza, pero las guerras se ganan con la cabeza).

La “cabeza”, el poder político, a la que se refiere Publio Cornelio Escipión, es en nuestro país quién establece objetivos, políticas relacionadas con los intereses vitales de la Nación y asigna los medios necesarios para dar credibilidad al poder militar de forma tal que por la amenaza del uso o el uso efectivo de ese poder el Estado sea capaz de hacer frente a una agresión o, mejor aún, evitar que esta se produzca.

Hoy como ayer el mejor negocio para cualquier Estado es evitar que sus intereses y derechos se vean afectados por un tercero. Esto se logra solo con un fuerte argumento, la disuasión mediante la cual se busca otro actor a que desista de sus propósitos haciéndole saber que los riesgos que correrá son mayores que las presuntas “ganancias” que pudiera obtener.

Entonces, la “responsabilidad política establecer los parámetros y criterios a tener en cuenta para la misión, organización y funcionamiento del Sistema de Defensa en general y, en particular, de las FUERZAS ARMADAS para que se constituyan en un instrumento de disuasión real, de acuerdo con la percepción de amenazas a los intereses de la Nación y sus correspondientes riesgos presentes y futuros”.  El artículo 1ero del Decreto 683/2018 establece que “Las Fuerzas Armadas, instrumento militar de la defensa nacional, serán empleadas en forma disuasiva o efectiva ante agresiones de origen externo contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de la REPÚBLICA ARGENTINA; la vida y la libertad de sus habitantes, o ante cualquier otra forma de agresión externa que sea incompatible con la Carta de las Naciones Unidas.

Para alcanzar una disuasión efectiva es necesario ser creíble o, en otras palabras, que los medios de los que dispongo son suficientes para defenderme y hacer valer mis derechos e intereses. Asimismo debo comunicar claramente que acciones son consideradas inaceptables para nuestro Estado y, por último, se debe “quedar claro” que se está determinado en cumplir con el límite impuesto.

De alguna forma podemos asociar al concepto de disuasión a lo manifestado por Sun Tzu hace ya más de 2.500 años: “Someter al enemigo sin luchar constituye el máximo de habilidad”.

¿Qué herramienta utiliza el Poder Ejecutivo Nacional para preservar los intereses vitales de la Nación? El Planeamiento Estratégico que convierte los objetivos que determina la Estrategia Nacional formulada por el PEN en acciones concretas estableciendo maniobras estratégicas para cada una de las hipótesis o escenarios basándose en las políticas de empleo de los factores de poder.

¿De qué forma se enlaza el concepto de Anticipación Estratégica con la Defensa Nacional? El método de planeamiento estratégico prospectivo permite una significativa mejora en el diagnóstico y compresión del problema, en la elaboración de los escenarios futuros con sus correspondientes mapas de riesgos y oportunidades y optimiza el diseño de las capacidades para lograr una eficiente prevención y gestión de riesgos para el mantenimiento o mejora del balance estratégico. Finalmente aportará los elementos que permitirán desarrollar el Plan Estratégico.

martes, 7 de mayo de 2019

Curso de Anticipación Estratégica y Gestión de Riesgo 2019

Por segundo año consecutivo tengo el honor y el orgullo de haber sido invitado a formar parte del cuerpo de docentes de este curso que a la fecha de inicio tenía más de 70 inscriptos entre civiles, militares y, para destacar, con una muy importante participación femenina. 
Lo lamentable de este episodio es que en su momento ofrecí al Director del INAP una beca que fue rechazada por el equipo de "Alta Dirección Pública" porque ninguno de sus miembros tenía tiempo para dedicarle a este tema. Quién no imagina el futuro queda preso del pasado.