Si mal no recuerdo el viernes 8 de octubre de 1971 se produce la sublevación de los regimientos 10 y 2 de Caballería, con asiento en las ciudades de Azul y Olavarría, en contra del gobierno del Gral Alejandro Lanusse. El RC TAN 8 no se pliega y es designado para reprimir a los sublevados. Ese mismo viernes a eso de las 18:00 hs. el regimiento estaba encolumnado frente a la plaza de armas de regimiento. Ese medio día se había licenciado a la mayor parte de la tropa y cuadros con motivo del fin de semana por lo que los que estábamos presentes al momento del primer llamado debimos poner en marcha y encolumnar a más de un vehículo. Se inició la marcha con buena parte de los vehículos sin su tripulación al completo. Los retrasados luego montarían en vehículos del regimiento que nos alcanzarían en la medida que hiciéramos los altos correspondientes en el desplazamiento hacia la ciudad de Azul. Al equipo de combate "Alfa" le tocó en suerte ser "cabeza" de columna y mi rol de combate era el de apuntador del Jefe, Cap Juan Carlos Grande. Marchamos toda la noche por rutas y caminos secundarios, incluso de tierra. De madrugada comenzó a llover intensamente, condición climática que se mantendría hasta más allá del medio día. Alrededor de las seis de la mañana, durante un alto para racionar, el Jefe del equipo de combate nos informa que el "enemigo" presentaba resistencia ya que había habido intercambio de disparos en zona próxima a Azul por lo que a partir del momento de reiniciar la marcha lo haríamos en situación de combate, incluso con el arma principal del AMX-13 cargada con munición HE. Recuerden que en aquellos tiempos el Regimiento 10 era de "tiradores blindados" y estaba equipado con los venerables M-113 por lo que existía la posibilidad de encontrar una fuerte resistencia de armas atan. Con más de 12 horas en los vehículos, la intensa lluvia y la tensión de un posible combate nos enfrentamos durante los últimos kilómetros hasta arribar a las proximidades de Azul cuando en un nuevo alto fuimos informados que los sublevados habían depuesto su actitud, rindiéndose. Arribamos a Azul ya bien entrada la tarde lo que significó que desde el primer llamado a encolumnar el regimiento en Magdalena hasta nuestra llegada a Azul hubieran pasado unas 24 horas intensas durante las cuales la columna se desplazó por muy distintos caminos y en situaciones muy diferentes. Hasta la orden que recibimos de alistarnos para el combate la marcha tenía todas las características de administrativa, a partir de ese momento hasta la rendición fue táctica. La experiencia completa fue sin duda alguna intensa. Como detalle al margen les cuento que bajo la lluvia intensa el aparato de puntería, los episcopios y el peri eran totalmente inútiles puesto que entre el spray, la lluvia, la humedad y los nervios nos era prácticamente imposible hacer puntería o distinguir blancos por lo que la orden era abrir fuego solo si recibíamos fuego atan. Afortunadamente todo terminó bien y hoy puede ser relatado como una experiencia sin consecuencias para los involucrados en uno y otro bando.
Si mal no recuerdo el viernes 8 de octubre de 1971 se produce la sublevación de los regimientos 10 y 2 de Caballería, con asiento en las ciudades de Azul y Olavarría, en contra del gobierno del Gral Alejandro Lanusse. El RC TAN 8 no se pliega y es designado para reprimir a los sublevados. Ese mismo viernes a eso de las 18:00 hs. el regimiento estaba encolumnado frente a la plaza de armas de regimiento. Ese medio día se había licenciado a la mayor parte de la tropa y cuadros con motivo del fin de semana por lo que los que estábamos presentes al momento del primer llamado debimos poner en marcha y encolumnar a más de un vehículo.
Se inició la marcha con buena parte de los vehículos sin su tripulación al completo. Los retrasados luego nos alcanzaría mediante vehículos del regimiento que nos alcanzarían en la medida que hiciéramos los altos correspondientes en el desplazamiento hacia la ciudad de Azul. Al equipo de combate "Alfa" le tocó en suerte ser "cabeza" de columna y mi rol de combate era el de apuntador del Jefe, Cap Juan Carlos Grande. Marchamos toda la noche por rutas y caminos secundarios, incluso de tierra. De madrugada comenzó a llover intensamente, condición climática que se mantendría hasta más allá del medio día. Alrededor de las seis de la mañana, durante un alto para racionar, el Jefe del equipo de combate nos informa que el "enemigo" presentaba resistencia ya que había habido intercambio de disparos en zona próxima a Azul por lo que a partir del momento de reiniciar la marcha lo haríamos en situación de combate, incluso con el arma principal del AMX-13 cargada con munición HE. Recuerden que en aquellos tiempos el Regimiento 10 era de "tiradores blindados" y estaba equipado con los venerables M-113 por lo que existía la posibilidad de encontrar una fuerte resistencia de armas atan. Con más de 12 horas en los vehículos, la intensa lluvia y la tensión de un posible combate nos enfrentamos durante los últimos kilómetros hasta arribar a las proximidades de Azul cuando en un nuevo alto fuimos informados que los sublevados habían depuesto su actitud, rindiéndose. Arribamos a Azul ya bien entrada la tarde lo que significó que desde el primer llamado a encolumnar el regimiento en Magdalena hasta nuestra llegada a Azul hubieran pasado unas 24 horas intensas durante las cuales la columna se desplazó por muy distintos caminos y en situaciones muy diferentes. Hasta la orden que recibimos de alistarnos para el combate la marcha tenía todas las características de administrativa, a partir de ese momento y hasta la rendición fue táctica. La experiencia completa fue sin duda alguna intensa. Como detalle al margen les cuento que bajo la lluvia intensa el aparato de puntería, los episcopios y el peri eran totalmente inútiles puesto que entre el spray, la lluvia, la humedad y los nervios nos era prácticamente imposible hacer puntería o distinguir blancos por lo que la orden era abrir fuego solo si recibíamos fuego atan. Afortunadamente todo terminó bien y hoy puede ser relatado como una experiencia sin consecuencias para los involucrados en uno y otro bando.
Cabo ROBERTO BACILIO BARUZZO - RI 12 El soldado argentino que peleo hasta con un cuchillo contra los Royal Marines.
Por su heroísmo en la batalla del Monte Longdon, combatiendo herido por esquirlas de bombardeos en los días anteriores. En dicha batalla el Cabo Baruzzo transportó bajo fuego a lugares seguros a heridos, exponiéndose a sí mismo y arriesgando su vida en varias ocasiones, y continuando la pelea durante dichas maniobras contra infantería enemiga en combate cuerpo a cuerpo hasta agotar munición, e incluso intentando combatir con su cuchillo, hasta caer prisionero ante un pelotón de Royal Marines.
De todos los suboficiales de Ejército que estuvieron en Malvinas, solo dos recibieron la máxima distinción a que puede aspirar un hombre de armas argentino: la Cruz al Heroico Valor en Combate. Uno fue el soldado Poltromieri. El otro, sigue siendo un perfecto desconocido, aún para muchos estudiosos del tema Malvinas.
Si uno quiere averiguar por qué le fue conferido tan alto galardón, no se va a enterar ni googleándolo.
Se trata del cabo Roberto Baruzzo del Regimiento 12 de Infantería de Mercedes. Y vaya si su historia, de ribetes cinematográficos, vale la pena ser contada! :
En la noche del 10 al 11 de junio, estuve observando desde Puerto Argentino el espectáculo fantasmagórico que ofrecía la ofensiva británica. En medio de un estruendo ensordecedor, los montes aledaños eran cruzados por una miríada de proyectiles trazantes e intermitentemente iluminados por bengalas. Se me estremecía el alma de imaginar que allí, en esos momentos, estaban matando y muriendo muchos bravos soldados argentinos.
Allí, en medio del fragor, la sección de Baruzzo ya se había replegado hacia el Monte Harriet, sobre el cual los ingleses estaban realizando una acción envolvente. Varios grupos de soldados del 12 y del Regimiento 4 quedaron aislados. El teniente primero Jorge Echeverría, un oficial de Inteligencia de esta última unidad, los agrupa y encabeza la resistencia, Baruzzo se suma a ellos y ve a al oficial parapetado detrás de una roca, disparando su FAL. Baruzzo despoja a uno de los caídos británicos de su visor nocturno. “Ahora la diferencia en recursos ya no será tan despareja”, piensa. Con el visor va ubicando las cabezas de los ingleses que asoman detrás de las rocas, y tanto Baruzzo, como su jefe afinan la puntería. Los soldados ingleses, por su parte, los rocían de plomo e insultos. Las trazantes pegan a centímetros del cuerpo del oficial, hasta que finalmente éste es herido en la pierna y cae en un claro, ya fuera de la protección de la roca. Cuando Baruzzo se le quiere acercar, un inglés surge de la oscuridad y le tira al cabo. Y erra el primer disparo, aunque la bala pega muy cerca, pero antes de que pueda efectuar el segundo, Echeverría, disparando desde el suelo, lo abate. Otro inglés le tira a Echeverría, pero Baruzzo lo mata de un certero disparo.
Cerca de ellos, el conscripto Gorosito pelea como un león. Los adversarios están a apenas siete u ocho metros uno del otro y sólo pueden verse las siluetas en los breves momentos en que alguna bengala ilumina la zona. Echeverría está sangrando profusamente: tiene tres balazos en la pierna. El joven cabo – de apenas 22 años – con el cordón de la chaquetilla del oficial, le hace un torniquete en el muslo. La pierna de Echeverría parece teñida de negro y también luce negra la nieve a su alrededor. El teniente primero dice empero que no siente nada, solo frío. Baruzzo trata de moverlo. Echeverría se levanta y empiezan a caminar juntos por un desfiladero, mientras a su alrededor siguen impactando las trazantes. De repente, de atrás de un peñasco, entre la neblina y las bengalas, surge la silueta de un inglés, quien dispara, y le da de lleno a Echeverría. Baruzzo contesta el fuego y el atacante se desploma muerto. Esta vez Echeverría había sido herido en el hombro y el brazo: una sola bala le causo dos orificios de entrada y dos de salida. El teniente primero cae boca abajo y Baruzzo ve que le está brotando sangre por el cuello. “Se me está desangrando!”, se desespera el cabo.
Aún hoy, el suboficial no puede hablar de su jefe sin emocionarse: “Él es uno de mis más grandes orgullos. Un hombre de un coraje impresionante. Allí, con cinco heridas de bala, estaba íntegro, tenía una tranquilidad increíble, una gran paz. Con total naturalidad, me ordenó que yo me retirara, que lo dejara morir allí, que salvara mi vida. Me eché a llorar. Como iba a hacer eso? Yo no soy de abandonar a nadie! Y encima a este hombre, que era mi ejemplo de valentía!
Tenía conmigo intacta la petaquita de whisky que la superioridad nos había dado junto a un cigarrillo; es que yo no bebo ni fumo. Y le di de tomar. “Esto sí que está bueno", me comentó. En cierto momento, no me hablaba más, había perdido el conocimiento. La forma en que sangraba, era una guarangada. Lo cubrí, lo agarré de la chaquetilla y empecé a arrastrarlo”. Súbitamente, Baruzzo se vio rodeado por una sección de Royal Marines del Batallón 42. Sin amilanarse, desenvainó su cuchillo de combate, pero uno de los ingleses con el caño de su fusil le pegó un ligero golpe en la mano, como señalándole que ya todo había terminado. Baruzzo, cubierto de pies a cabeza con la sangre de Echeverría, dejó caer el arma.
Al amanecer, al ver que no tenía heridas graves, sus captores le ordenaron que, con otros argentinos, se dedicara a recoger heridos y muertos. “Yo personalmente junté 5 ó 6 cadáveres enemigos”, me cuenta Baruzzo. “Pero en internet los ingleses dicen que en ese combate sólo tuvieron una baja!”
Echeverría fue helitransportado por los británicos al buque hospital “Uganda”, sobrevivió, recibió del Ejército Argentino la medalla al Valor en Combate y hoy vive con su mujer y dos hijas en Tucumán (la menor tenía dos añitos en el 82).
Baruzzo también tiene dos hijas, a las que bautizó Malvina Soledad y Mariana Noemí, y vive en su Corrientes natal.
En su pago chico ha tenido un par de halagos que merecía: hay una calle con su nombre y hasta le fue erigido un busto en vida. Pero aún así, nadie repara en su existencia, ni conoce su proeza.
Poco después de la guerra, el 15 de noviembre del 82, Baruzzo recibió una carta del teniente primero, donde éste le agradece su “resolución generosa y desinteresada, su sentido del deber hasta el final, cuando otros pensaron en su seguridad personal.
Toda esa valentía de los “changos”, son suficiente motivo para encontrar a Dios y agradecerle esos últimos momentos. Pero, así Él lo decidió, guardándome esta vida que Usted supo alentar con sus auxilios”.
El oficial le cuenta que lo ha propuesto para la máxima condecoración al valor y le manifiesta su “alegría de haber encontrado un joven suboficial que definió el carácter y el temple de aquellos que forman Nuestro Glorioso Ejercito, y de los cuales tanto necesitamos”.
Personalmente, Baruzzo volvió a encontrarse con Echeverría recién 24 años después de aquella terrible noche.
Ambos lloraron, el oficial le mostró sus heridas, dijo que el cabo había sido su ángel de la guardia, y le regaló una plaquetita, con la inscripción: “Estos últimos 24 años de mi vida testimonian tu valentía”. También le contó que en el buque-hospital los médicos británicos dejaron que le siguiera manando sangre un buen rato, para que así se lavara el fósforo de las balas trazantes. “You have very good soldiers” (“Usted tiene muy buenos soldados”), le espetaron los militares ingleses al ensangrentado teniente primero.
Un reconocimiento que la sociedad argentina, en pleno, aún le debe a Echeverría, a Baruzzo, a Gorosito, a Pinzos y a tantos otros callados y acallados héroes de Malvinas.
El presente proyecto de Ley fue redactado por el Tcnl (Res) Augusto Aguer.
Considerandos
de la Ley de Reservas:
El artículo 11 de la Ley 24.429 del SERVICIO MILITAR
VOLUNTARIO, prevé que la Reserva constituye un componente ineludible de la
Defensa Nacional. Todo ciudadano/a mayor de 18 años es considerado Reserva.
Por su parte el artículo 11 de la ley 24948, prevé
que en tiempos de paz, los efectivos de las fuerzas armadas se constituirán con
personal en actividad con dedicación permanente, complementado con personal en
actividad incorporado por periodos determinados y con personal de la Reserva.
La ley del Servicio Militar Obligatorio Nº 17531
(arts. 23 al 31) y su Decreto Reglamentario Nº 6701/68), (arts. 107 a 120),
mantienen vigente todos los aspectos vinculados a la Reserva
Si bien, en principio, la
Reserva tiene por finalidad completar
los efectivos de las FFAA en caso de
conflicto, no puede soslayarse que en la actualidad, las FFAA intervienen cada
día con mayor intensidad, en misiones de ayuda y/o asistencia humanitaria.
En este sentido, resulta necesario establecer un
marco legal que permita a las Fuerzas Armadas, mantener en un nivel adecuado de
preparación, cuadros de Reserva en capacidad de asumir roles tanto en el ámbito
especifico militar así como también en los
referidos a la protección civil.
Por
lo tanto, a fin de establecer pautas generales que permitan enmarcar, la
convocatoria de reservistas, así como su capacitación particular, se eleva el
presente proyecto de ley para su tratamiento por ante las autoridades que
correspondan.
Ley de
Reservas
Generalidades
Capítulo I
Conceptos
Básicos
Artículo 1: La presente Ley
establece las bases jurídicas, orgánicas y funcionales, para la capacitación
voluntaria y eventual incorporación transitoria de la Reserva de las Fuerzas
Armadas.
Artículo 2: Las FFAA, de
acuerdo a su propia especificidad, deberán poner a disposición del Ministerio
de Defensa, planes que prevean la instrucción y eventual incorporación
transitoria de sus Cuadros de Reserva.
Artículo 3: A tales fines
instrumentaran en su organización, un sistema que permita capacitar y
eventualmente incorporar Oficiales, Suboficiales y Soldados que integren sus Cuadros
de Reserva Las actividades se llevarán a cabo en tiempo de paz, crisis, guerra
y posguerra, como así también en oportunidad de realizarse operaciones en apoyo
a la seguridad y/o a la comunidad.
Artículo 4: Para el
planeamiento, actualización y ejecución de las acciones previstas, el PODER
EJECUTIVO NACIONAL deberá incluir en el presupuesto nacional, los recursos financieros
destinados al cumplimento de la presente.
Capítulo II
Competencias
Artículo 5: Compete a cada una
de las Fuerzas Armadas determinar, clasificar y registrar los recursos humanos que
integraran la Reserva así como dirigir el planeamiento y ejecución de las
acciones que posibiliten satisfacer sus necesidades de capacitación y los
requerimientos que se le formulen en consecuencia.
Artículo 6: Los ministerios
nacionales, los gobiernos provinciales y municipalidades, el Gobierno Autónomo
de la Ciudad de Buenos Aires y demás organismos del Estado dispondrán, que
aquellos integrantes de su estructura de personal que revisten en la Reserva de
las Fuerzas Armadas, dispongan lo necesario a fin que dicho personal sin
desmedro de sus derechos laborales, reciba la capacitación y eventualmente
realicen las incorporaciones transitorias que deban para dar pleno cumplimiento
a los fines de la presente.
Artículo 7: Compete a los
ESTADOS MAYORES GENERALES DE LAS FUERZAS ARMADAS elevar al ESTADO MAYOR
CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS, los requerimientos que no se encuentren en
condiciones de satisfacer, como así también reglamentar la presente en los
aspectos específicos de cada fuerza.
Capítulo III
Recursos
Humanos
Conceptos
Generales
Artículo 8: Entiéndase por
reservas a la parte de los recursos en capacidad de ser empleados, a los fines descriptos,
ante las exigencias de la defensa nacional, sea en la misión principal o en las
misiones secundarias de las FFAA.
Artículo 9: La capacitación
voluntaria y eventual incorporación transitoria de la Reserva comprende tanto
la participación de las personas, considerando su aptitud y apresto para el
Servicio Militar como para la Protección civil, ayuda y asistencia humanitaria.
Artículo 10: Los integrantes de
la Reserva que participen de tales actividades quedarán sujetos a la
jurisdicción militar, a partir de su incorporación transitoria, y durante el
tiempo que permanezcan incorporados.
Artículo 11: Estarán sujetos a
la incorporación en la Reserva, aquellos ciudadanos argentinos de ambos sexos,
desde los DIECIOCHO (18) años, de conformidad con las previsiones de la Ley
24.429, quienes voluntariamente manifestaran su decisión de participar en las
actividades de capacitación y su eventual incorporación transitoria a las
Fuerza Armadas.
Artículo 12: La incorporación
de las Reservas podrá ser voluntaria en tiempo de paz y obligatoria en caso de
movilización nacional.
Artículo 13: A tal efecto, los
ESTADOS MAYORES GENERALES DE LAS FUERZAS ARMADAS están facultados a seleccionar
e incorporar dicho personal durante un período determinado, para su
capacitación, adiestramiento y mantenimiento de la aptitud.
Artículo 14: Los organismos del
Estado con responsabilidad en el planeamiento y ejecución de la movilización
nacional, así como los ESTADOS MAYORES GENERALES DE LAS FUERZAS ARMADAS,
determinarán, clasificarán, registrarán y controlarán la evolución de las Reservas
originadas en sus respectivas áreas.
Artículo 15: La reglamentación
de esta ley establecerá las formalidades y los procedimientos para el ejercicio
de las facultades establecidas.
Artículo 16: EL PODER EJECUTIVO
NACIONAL determinará en la Reglamentación de esta Ley los procedimientos y
beneficios para aquellas personas de existencia visible o jurídica que hubieran
prestado servicios en la reserva o facilitado su incorporación o desempeño en
ella. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------
Algunas propuestas a incorporar en una futura Ley de Reservas
Colaboraron el My (Res) Juan Carlos Ozarán y el Tcnl (Res) José María Condomí Alcorta.
Los reservistas
recibirán en caso de movilización, tanto en tiempo de paz como en tiempos de
guerra, cuando la movilización tenga una duración igual o mayor a los 15 días
corridos, un haber proporcional al
período considerado, equivalente al que percibiría un miembro del cuadro
permanente, con la misma jerarquía y antigüedad en grado. En el caso de
movilizaciones transitorias, de hasta 14 días corridos o menos, con fines de
capacitación, percibirá a título de remuneración el equivalente al 40% del
haber diario básico que percibe un miembro del cuadro permanente de su misma
jerarquía por cada día de movilización. Las movilizaciones transitorias no
sufrirán descuentos, retenciones o quedarán sujetas a la normativa impositiva.
Los organismos
dependientes del PEN, provinciales o municipales, que cuenten entre su personal
con reservistas, mientras acrediten su condición de tal mediante la
certificación de la fuerza correspondiente, deberán reconocer un adicional
equivalente al 10% de su sueldo básico.
Los Ministerios de
Defensa y Educación deberán implementar convenios con universidades nacionales
y privadas para que incluyan en su oferta académica posgrados y diplomaturas
que formen parte de la formación y capacitación de las reservas, contemplando
la utilidad militar con la civil y fomentando la integración cívico militar.
Implementar un sistema
de becas, completas o parciales, tal como aquellos que se utilizan en las
fuerzas armadas norteamericanas para incorporar profesionales universitarios a
su reservas, en los que los alumnos universitarios y terciarios que adhieran a
los programas de formación de Oficiales de Reserva perciban un “Plan Defensa
Nacional” mientras continúen con sus estudios universitarios y su formación
como “Aspirantes a Oficiales de Reserva” (AOR).
Se debería promover planes
similares a los POR colombianos en los que estudiantes universitarios pueden
mediante cursos, en los que la teoría es impartida en la universidad con
instructores militares y la práctica en unidades militares, egresar como
“Oficiales de Reserva Profesionales”.
Dar apoyo político desde
el Gobierno Nacional a las actividades de integración latinoamericana e
intercambio de experiencias de los oficiales de la reserva de las distintas
fuerzas armadas.
Nunca me obligaron a cumplir una orden ilegítima ni a impartirla.
Nunca jamás me dijeron que hacer golpes de estado o desaparecer gente estaba bien.
Ni que hay que matar para hacerse respetar.
Me enseñaron a respetar el himno y la bandera, a cantarlo y sentir orgullo.
Me enseñaron como comer en una mesa, cómo estar presentable, cómo lustrarme los zapatos, coser la ropa, tener el armario limpio y ordenado, a pedir permiso, a trabajar en equipo, a ser líder, a obedecer y luego a mandar, a usar el ejemplo como la mejor voz de mando, a ser leal, a respetar a todos, a no quejarme y HACER, a ir parado en el colectivo o cederle el asiento a cualquier persona que suba sin que te lo pida o te mire siquiera, a ser honesto.
A tener responsabilidades, a cumplirlas, a levantarme temprano, a creer en Dios, a respetar la tradición.
Me dio amigos de fierro con los que aún hoy me junto, con los que compartí momentos que dudo en algún otro lugar educativo se produzcan. Todos estos valores que yo aprendí son los que le faltan a la juventud actual. Entonces: ¿qué tiene de malo un Liceo Militar? ¿Las armas?
A mí nunca me dieron un arma y me dijeron sos la juventud maravillosa de este país, debes salvarlo matando gente... No.
Me instruyeron gradual y progresivamente, con un recelo permanente para manipularlas de manera tal que en mi mente solo existe un motivo para ir a ellas: cuando la soberanía lo demande.
Tal vez digan que el contexto mundial actual ya no necesita de la formación de cuadros militares... Bueno, si vemos como Brasil, Bolivia, Chile, Venezuela, Colombia, Perú y el resto del mundo, se están armando hasta los dientes, nos dará nuevamente la pauta de que este gobierno vive una realidad ajena al mundo, ajena a su continente y ajena a sus ciudadanos.
Siento mucha pena por lo que está sucediendo".
Nicolás Gabriel Baralle Promoción 60 Liceo Militar "General Paz"
“ARTICULO 3.- La Reserva del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea son
aquellas organizaciones de sus respectivas fuerzas armadas, que sirven al
propósito de completar, cuando así se disponga, los efectivos del EA, de la
ARA y de la FAA, permanente.
¿Porqué Reservas?
Sin duda alguna, los artículos 3, 35,
36 y 37 de la Ley 19.101 dejan en claro cuál es el propósito y reclutamiento
de los Reservistas: el completamiento de los efectivos de las FFAA. (ANEXO
“A”)
¿Porqué es necesario completar los
efectivos de las fuerzas? Ninguna fuerza armada mantiene en tiempo de paz el
completamiento de su orgánica al 100%. En mayor o menor medida, sus reservas
le permitirán en tiempos de crisis o conflicto, el completamiento de su
tropa y cuadros. En el caso en que efectivamente se deba entrar en combate
las reservas, cuando debidamente instruidas, serán de utilidad para los
reemplazos que deban hacerse.
Cabe destacar que la formación,
capacitación, mantenimiento de una reserva activa e instruida, compuesta por
tropa, suboficiales y oficiales de reserva, representa una fracción del
costo que el de sus equivalentes del cuadro permanente.
Sin embargo, más allá de lo militar,
existen poderosas razones que justifican en nuestro país darle un
definitivo impulso a las mismas.
Consideren lo siguiente, desde 1983
hasta la fecha Oficiales de Reserva de las Fuerzas Armadas no solo han
alcanzado importantes y prestigiosas posiciones en la empresa privada y
actividades profesionales.
También podemos mencionar que han
formado parte de la Reserva dos Presidentes de la República, Gobernadores,
Diputados, Senadores, Ministros, Secretarios y Subsecretarios de Estado e
innumerables directores Nacionales y Generales, Jueces y Fiscales, tantos
que sería imposible enumerarlos.
Para advertir que tanto puede
influenciar un cuadro de la Reserva desde posiciones de liderazgo y con
capacidad de decisión, mencionaremos, solo a título de ejemplo, que, en gran
medida, la continuidad de la existencia de los Liceos Militares se debe a la
oposición que hiciera en su momento el gobernador de la provincia de
Mendoza, ex liceísta, que logró evitar que se concretara la intención de
cerrarlos..
Asimismo, estamos seguros que la tropa
y los cuadros de la Reserva resultan ser factores determinantes a la hora de
fortalecer el vínculo cívico militar. Este vínculo tiene como característica
principal su asimetría. Los militares viven la vida civil tanto como la
militar, desempeñándose en ambas con seguridad, en cambio los civiles muy
probablemente desconozcan por completo el ambiente en el que se desenvuelven
los militares puesto que al suprimirse el servicio militar obligatorio la
posibilidad de realizar actividades militares y relacionarse esa profesión,
son nulas.
En la actual situación son los
reservistas que realizan actividades de capacitación y perfeccionamiento, en
las aulas y en el terreno, quienes pueden ser los transmisores de los
valores militares a los civiles. Además, es necesario destacarlo, cada uno
de ellos se transformará en un difusor de las realidades de la “vida
militar”, del sacrificio, de las necesidades y del esfuerzo que requiere
esta profesión.
Si la relación con la fuerza que lo
formó se mantiene vigente a lo largo de su vida, defenderá, en cuanta
oportunidad se le presente, “lo militar”, pero, tan importante como lo
mencionado, será que en cada decisión que deba tomar, en el ámbito público o
privado, que involucre a las FFAA, optarán por la solución que contemple no
solo aspectos técnicos y/o administrativos, también entrarán en juego
fuertes factores emotivos. Está demás decir que los reservistas alimentarán
su vocación, con patriotismo y voluntad de servir a la Patria.
Para llegar a este punto es necesario
que las FFAA mantengan un vínculo constante con el reservista, tanto en lo
social como en lo profesional. Es probable que esfuerzos que pueda hacerse
en este sentido fructificarán en algunas pocas decisiones que el reservista
pueda tomar y que resulten de vital importancia para las fuerzas y la
Defensa Nacional.
Para ser de utilidad en los dos
propósitos mencionados en un principio:
El
mantenimiento con un razonable nivel de instrucción de una fuerza de
completamiento, Reserva, para tiempos de crisis y guerra de la orgánica de
paz de las FFAA.
Transformarse en el vínculo ideal
entre lo civil y lo militar. la relación entre la fuerzas y el reservista
deberá fortalecerse y mantenerse a lo largo del tiempo. Esto solo es posible
mediante una capacitación constante y a la valoración permanente del
reservista.
Está demás decir que los mismos alimentarán su vocación, con patriotismo y
voluntad de servir a la Patria.
Asuntos Territoriales
Al completamiento de las orgánicas de
las FFAA, al reemplazo de las bajas que pudieran producirse en tiempos de
conflicto y al impulso que significa para la integración cívico-militar, se
suma el empleo de los cuadros y tropas de la Reserva como enlaces o
directamente ejerciendo funciones ejecutivas en organismos y empresas del
orden nacional, provincial o municipal en el teatro de operaciones.
Al emplearlos en estas funciones el
Comandante del Teatro de Operaciones contará con Reservistas con una extensa
experiencia y/o formación profesional en sus respectivas especialidades
laborales en la vida civiles, que les permitiría cumplir con idoneidad las
tareas acordes con su experiencia para las que los designe, asimismo
tendrían una fuerte formación militar, facilitando la integración de los
recursos humanos civiles a los fines militares que se deben dar en un TO.
Evolución histórica y situación actual
de la Reserva del EA
En nuestro país el Servicio Militar
Obligatorio fue instituido durante el año 1901 por el que fuera ministro de
Guerra, Gral Pablo Riccheri, durante la y última presidencia del Gral Julio
Argentino Roca, mediante la Ley Nº 4.301.
Desde ese entonces y hasta el 31 de
agosto del año 1994, momento en que se decidió la suspensión de la ley del
SMO y se decretó su reemplazo por el Servicio Militar Voluntario, el primero
representó la principal fuente de formación de la reserva de soldados.
Mientras que el grueso de la formación
de suboficiales y oficiales, en el primer grado de sus respectivos
escalafones, cabos y subtenientes, se sostuvieron mediante los cursos de
Aspirantes a Oficiales de Reserva (AOR) y los Liceos Militares.
Solo a mediados de los años 70 el
Ejército Argentino vio la oportunidad de darle continuidad a la capacitación
de los Oficiales de Reserva, no proveniente del cuadro permanente, mediante
las siguientes acciones :
Generó un marco legal, interno de la fuerza, para permitir los ascensos de
los subtenientes hasta el grado de Capitán.
Comenzó a impartir en forma
periódica “Cursos de Actualización y Perfeccionamiento para Oficiales de
Reserva”.
Cabe destacar que a principios de los años 80 se logró la formalización de la
“Carrera del Oficial de Reserva del Ejército Argentino”, imponiendo para los
ascensos a las distintas jerarquías requisitos en cantidad de cursos y años de
permanencia en el grado. La nueva reglamentación permitió el ascenso hasta el
grado de Teniente Coronel, límite que se impuso basándose en que el ascenso al
grado de Coronel requeriría el acuerdo del Honorable Senado de la Nación.
Asimismo, en esa década, se creó la Junta de Calificación de Oficiales de
Reserva.
A partir de la mencionada
formalización de comienzo de la década del 80 comenzó a darse una mayor
frecuencia en los cursos y estos comenzaron a desarrollarse en las Escuelas
de Armas, en unidades de combate y en la Escuela Superior de Guerra.
Sin embargo estos cursos no respondían
a una planificación estratégica en su armado curricular. Su dictado
respondía más a la buena voluntad de las autoridades militares y,
principalmente, al esfuerzo, constancia y energía de los OOR promocionaban
estas actividades al constituir entidades civiles sin fines de lucro
dedicadas por completo a promocionar estas actividades en el medio civil y
al mismo tiempo ser el nexo entre los Reservistas y las autoridades
militares.
Quienes conformábamos las autoridades
de las mencionadas instituciones civiles comenzamos a reclamar, en cuanta
oportunidad tuviéramos, tres conceptos que deberían constituirse a futuro en
los pilares de la capacitación de las reservas de soldados, suboficiales y
oficiales:
Organicidad
Regularidad
Excelencia.
La
primera se refiere a la necesidad de que toda actividad de capacitación que
realicen los reservistas sea orgánica y no improvisada o sujeta a la buena
voluntad de la autoridad militar de turno.
La segunda a que esas mismas
actividades tuvieran la frecuencia necesaria no solo a los fines de mantener
el nivel de instrucción de los reservistas. Asimismo, estos últimos debían
tener la oportunidad de planificar y organiza sus actividades personales de
tal forma de poder cumplir con los requisitos que se le impongan para poder
mantenerse en “actividad” y cumplir con aquellos que le permiten ascender.
La tercera se refería a que esa misma
capacitación, adecuada a los fines y posibilidades de los reservistas,
debería brindarse en los mismos institutos de formación, con los mismos
profesores e instructores y con programas similares a los del cuadro
permanente.
Es necesario destacar que los
objetivos que buscáramos con tanta insistencia se vieron reflejados mediante
la Directiva Nro. 872/08 del Jefe del Estado Mayor del Ejército referida a
la constitución y funcionamiento del “Sistema de Reservas del Ejército
Argentino, SIREA: (Anexo “B”)
Uno de los propósitos fundacionales
del SIREA es constituir una fuerza con sus vínculos con la sociedad
plenamente consolidados.
Por último es importante mencionar
que, en el plano de la capacitación de sus reservas, la única fuerza que ha
avanzado en ese sentido es el Ejército Argentino mediante la reglamentación
de los ascensos del personal de la Reserva, la realización de cursos
orgánicos para los reservistas, la realización de cursos de formación de
Oficiales de Reserva y la conformación de Subunidades de Reservistas.
Situación legal de las Reservas
Más allá de los importantísimos
avances producidos desde el 2008 a la fecha en el ámbito militar,
especialmente en relación al Ejército Argentino, es necesario hacer notar
que a los fines de relanzar y potenciar la relación cívico militar es
necesario avanzar en la legislación que proteja e incentive las mencionadas
actividades en el ámbito civil.
Los reservistas de cualquier jerarquía
requieren protección legal laboral para poder cumplir con las actividades
que requiere su carrera y hoy no la poseen.
Si las actividades de capacitación
requieren su presencia más allá de los sábados y domingos deberá utilizar
parte de las licencias que posee por convenio, incluso sacrificar parte de
sus vacaciones o, peor aún, pedir “permiso” a su empleador, sea este
nacional o extranjero, con las dificultades que esto implica y las
consecuencias negativas para la integración cívica militar. Si el reservista
es estudiante terciario o universitario se enfrentará a similares
dificultades.
No contar con una protección legal que
obligue al empleador o a la casa de estudios a otorgar los días de licencia
que le correspondan ha resultado en una barrera decisiva para muchos
reservistas que han visto frustrada su intención de realizar los cursos que
se programaban.
Ejemplos cercanos:
Colombia.
De los múltiples ejemplos de políticas
de formación y capacitación de Oficiales de Reserva en las distintas FFAA,
en Sudamérica se destaca el importante esfuerzo que realiza Colombia.
Sus tres fuerzas armadas tienen
importantes programas para captar, formar y capacitar Oficiales de Reserva
por considerarlos una oportunidad para “fortalecer la integración del
estamento militar y con el civil, para lograr una proyección de la imagen
positiva de las Instituciones legítimamente armadas.” Asimismo considera que
“Los Programas de Profesionales Oficiales de Reserva (POR) conservan la
integración entre el estamento civil y el militar, convirtiéndose en un
puente entre la comunidad y los soldados.” (Anexo B - 2)
Propuestas:
A
fin de alcanzar los objetivos legales y políticos que hacen a la
formación y capacitación de las Reservas de las Fuerzas Armadas se
deberá impulsar decididamente que tanto la Armada Argentina como la
Fuerza Aérea Argentina avancen en la formalización de planes similares
al SIREA, adaptando este último a sus necesidades y capacidades.
A
su vez, el Gobierno Nacional deberá promover la legislación que otorgue
una adecuada protección legal en los aspectos laborales y en la
educación técnica y superior del reservista.
Deberá implementar convenios
con universidades nacionales y privadas para que incluyan en su oferta
académica posgrados y diplomaturas que formen parte de la formación y
capacitación de las reservas, contemplando la utilidad militar con la
civil y fomentando la integración cívico militar.
Se debería promover planes similares a los POR colombianos en los que
estudiantes universitarios pueden mediante cursos, en los que la teoría
es impartida en la universidad con instructores militares y la práctica
en unidades militares, egresar como “Oficiales de Reserva
Profesionales”.
Implementar un sistema de
becas, completas o parciales, tal como aquellos que se utilizan en las
fuerzas armadas norteamericanas para incorporar profesionales
universitarios a su reservas, en los que los alumnos universitarios y
terciarios que adhieran a los programas de formación de Oficiales de
Reserva perciban un “Plan Defensa Nacional” mientras continúen con sus
estudios universitarios y su formación como “Aspirantes a Oficiales de
Reserva” (AOR).
Dar apoyo político a las actividades de integración latinoamericana e
intercambio de experiencias de los oficiales de la reserva de las
distintas fuerzas armadas.
Deberá favorecer la integración de los reservistas en el empleo público
otorgándole el debido reconocimiento de su actividad en la Reserva al
incorporar para el cálculo de su antigüedad en la administración pública
a todos los trabajadores comprendidos en el Decreto 214/06, “Convenio
Colectivo de Trabajo General para la Administración Pública Nacional”,
su antigüedad como “reservista activo”, condición que deberá acreditar
la respectiva fuerza siempre que cumpla con las exigencias y las
actividades de capacitación necesarias para mantener su condición.
De los muy interesantes temas que se tratan en los blogs y los foros dedicados a temas de Defensa y fuerzas armadas quiero destacar en esta oportunidad la iniciativa de Aviación Argentina respecto a una serie de preguntas sobre "políticas de Defensa Nacional" pensadas para los candidatos con vistas a las elecciones presidenciales del 2015 en la República Argentina. En general, en nuestro país, el tema Defensa Nacional no es prioritario para los políticos, tanto es así que cuando mencionan la posibilidad de llegar a acuerdos multipartidarios respecto a "políticas de estado" mencionan muchos temas, sin embargo es altamente improbable que entre las mismas se mencione a la DN o a las fuerzas armadas. A fin de conocer la opinión de los candidatos sobre este tema los foristas crearon un tema denominado "Defensa Nacional: Propuestas partidarias" consensuaron una serie de preguntas que presentamos a continuación:
¿Qué lugar ocupa en su agenda la Defensa Nacional?
Un conflicto se desarrolla y lleva años de preparación, ¿En el largo plazo (30 años), percibe Ud. alguna hipótesis de conflicto que conlleve el riesgo de escalar a tal punto que pueda requerir el empleo o la amenaza de empleo del instrumento militar?
¿Con que "políticas estratégicas de Defensa" cree que se dará fiel cumplimiento al mandato de la Ley de Defensa Nacional?
Desde el Ministerio de Defensa del gobierno de CFK se impulsaron las siguientes políticas para la Defensa Nacional: “defensa defensiva” y “defensa no provocativa”. ¿Cree que estas políticas son las mejores para resguardar nuestros intereses y derechos?. En el mismo sentido, ¿Nuestras FFAA deben tener la capacidad de "proyectar" su poder militar o deben limitarse a "defender" nuestro territorio?
¿Qué porcentual de nuestro PBI debería asignarse al presupuesto del Ministerio de Defensa?
¿Cree que nuestro país debe potenciar la industria para la Defensa? ¿Porqué?
¿Cree que Argentina solamente debe adquirir equipamiento militar bajo normas OTAN o sería conveniente diversificarse adquiriendo material de proveedores no tradicionales tales como Rusia y China?
Con respecto a nuestros reclamos respecto a la soberanía sobre la Antártida, y en función de que solo restan 20 años para que el tratado firmado culmine y dado que ya se dio un paso adelante con la solicitud de la ZEE a las 350mn, donde se demostró la prolongación de la plataforma continental argentina hasta el sector antártico, aunque esto no sea suficiente para sostener un reclamo soberano. En este sentido, ¿Visualiza una ARA de "aguas azules", con capacidad de proyectar su poder más allá de las aguas territoriales?, ¿Debe nuestro país asumir sus derechos y responsabilidades sobre el Atlántico Sur?
Se menciona siempre a los países vecinos como espejo en donde mirarnos cuando hablamos de progreso económico e institucional. Viendo el progreso que han tenido en materia de equipamiento militar, ¿Cree que nuestras FFAA deben recuperar el lugar que tradicionalmente tuvieron respecto de otras FFAA regionales?, ¿Cuáles serían las prioridades en este sentido? y ¿Qué rol debe ocupar nuestras FFAA en un escenario de integración regional?
¿Qué políticas propone para lograr un efectivo control de las fronteras de nuestro país con el propósito de evitar el ingreso ilegal a nuestro territorio de bienes y/o personas?
Por último, desde el punto de vista del equipamiento de origen nacional, ¿A qué proyectos debe darse continuidad?
¿Completarán la construcción los Pampa III planificados en FADEA?
¿Modernizar los Pucará?
¿Completarán la modernización de los VC-TAM a la versión 2C?
Vista la necesidad de reemplazar a los cazas de la familia Mirage III por encontrarse estos al final de su vida útil y por obsolescencia, ¿Que caza de superioridad intentarán adquirir como reemplazo de los mismos? En este sentido, ¿Qué prioridad debe darse a la transferencia tecnológica, la capacidad de realizar el mantenimiento y la participación en construcción del futuro caza?
¿Qué otros programas considera que deberían continuarse y cuáles deberían cancelarse?
¿Debe nuestro país completar la construcción de los dos submarinos TR-1700? ¿Se debe dotar de propulsión nuclear a uno de ellos?
Nuestro país ha realizado importantes avances en lo que se refiere a tecnología espacial (programa Tronador II y construcción de satélites) que a pesar de ser tecnologías de uso civil también colaboran en la Defensa Nacional, ¿Se dará continuidad a dichos programas?
Desde AA.Net nos han solicitado difundirlas y, al mismo tiempo, invitar a todos aquellos políticos que deseen responderlas a hacerlo dirigiéndose al foro ya que allí serán publicadas.